Después de jugar el reseteo de la saga Doom, tenía muchísimas ganas de probar Doom Eternal. El regreso del Doom Slayer prometía muchísima más acción, exploración y sangre, mucha sangre.

Y esas promesas no eran en vano. He decir que he disfrutado mucho Doom Eternal. En general, la experiencia como jugador ha sido mucho más divertida que el anterior. Y es que el lanzallamas, el doble salto y las ejecuciones han hecho la acción mucho más frenética. Todo es mejor en Doom Eternal, se nota que id Software se han currado este último capítulo (por ahora) de la saga. Es un juego muy top.

Lo que menos me ha gustado son las zonas de plataformeo por la dificultad para controlar los saltos en el aire y luego aterrizar con seguridad en las paredes. He de decir que lo he jugado en la dificultad más baja, porque sufrí mucho para superar el reto del Doom anterior. Acerté con una experiencia jugable más disfrutable, aunque en algunas partes me costaron sudor y lágrimas para superarlas. Doom es así de implacable con los torpes como yo.

Lo peor de todo es que en el momento más álgido de la acción, cuando lo estaba disfrutando al máximo, en el enfrentamiento con la Khan Maykr al final del nivel 12, se me estropeó el juego. Intenté cargar mi partida y para mi sorpresa estaba al principio del nivel. No pude hacer nada para recuperar mi punto de control, en el enfrentamiento. Así que opté por dejarlo aquí y darlo por terminado… Muy a mi pesar. Sinceramente, no tenía ganas de abrirme camino de nuevo a lo largo del nivel para llegar hasta donde estaba.

Sistema: PlayStation 4

Fecha de finalización: 3 de octubre de 2020

Nota: 8/10

Me gusta: Ejecuciones, acción frenética sin descanso

No me gusta: Control del personaje en las zonas de plataformas